Un incendio destruyó en 1777 el templo de madera que hasta entonces se alzaba junto a la Santa Cueva, y durante un siglo el proyecto de reconstrucción quedó paralizado. El impulso definitivo llegó con Alfonso XII, que encargó un nuevo santuario en un emplazamiento más amplio, en el otero frente a la cueva. El erudito alemán Roberto Frassinelli, "el alemán de Corao", trazó la idea original, aunque al no ser arquitecto cedió el proyecto a Federico Aparici y Soriano, de la Academia de San Fernando, quien lo culminó en 1886 tras el relevo decidido por el obispo Ramón Martínez Vigil. Las obras se prolongaron entre 1877 y 1901, año en que el templo fue declarado basílica menor, el 11 de septiembre. De estilo neorrománico con detalles góticos, se construyó enteramente en caliza rosada, cuyo tono contrasta con el verde de las montañas de los Picos de Europa. Presenta planta de tres naves con crucero y cabecera de tres ábsides escalonados, rematada por dos esbeltas torres gemelas coronadas en agujas. En el altar mayor preside una imagen de la Virgen tallada por Juan Samsó, y el sagrario, obra de Alfredo Miranda Fernández, se labró en Barcelona. En la explanada frente a la basílica está la Campanona, una campana de tres metros y 4.000 kilos fundida en 1900, y la estatua de bronce de Don Pelayo, de 1964. El conjunto se sitúa a pocos metros de la Santa Cueva, con la que forma el corazón del Santuario de Covadonga, cuna de la Reconquista.
Llévate esta ficha contigo
Descarga la ficha en PDF con todos los datos: consúltala sin conexión durante tu visita, y guárdala como recuerdo.
Acceso
Fácil, junto a la explanada de la Santa Cueva
Recomendaciones
Sube después a la explanada para ver de cerca la estatua de Don Pelayo y la Campanona, la gran campana de 1900, y baja andando hasta la Santa Cueva por el sendero de piedra.
El tiempo en Location Name
0
Clear
0%
0km/h
Previsión Semanal en Real Basílica de Santa María la Real de Covadonga
Opiniones
Necesitas una cuenta para añadir tus comentarios












